domingo, 11 de diciembre de 2011

Estudio de Teatro "Marcelo Cosentino" muestra de fin de año

El día 15 de diciembre en la sala 2 del teatro "Broadway" se realizo la muestra de fin de año del estudio de Teatro, Marcelo Cosentino.
fue una verdadera maratón de escenas y monólogos que los alumnos prepararon para la ocasión, así concluyo un año de mucho trabajo, cerrando una etapa y dando lugar a una nueva, Gracias a todos los que participaron del taller, nos vemos en el siclo lectivo 2012.
A continuación algunas de las fotos de la muestra.
















Estudio de teatro "Marcelo Cosentino"
Dirección: Marcelo Cosentino info: marcelocosentinoteatro@hotmail.com
Asistencia:Ezequiel Castillo info: sequi_castillo@hotmail.com

jueves, 27 de octubre de 2011

"Habemus Proctor" Juan Gil Navarros ya es parte de "Las Brujas de Salem"




Finalmente John Proctor, el actor principal de "Las Brujas de Salen",sera interpretado por Juan Gil Navarro.
La obra teatral de Arthur Miller, ya tiene protagonista;
Ayer por la tarde se daba a conocer la noticia, después de varias reuniones Juan Gil Navarro se suma a la lista de figuras, que formaran parte de Diwan Fucci Producciones.
Marcelo Cosentino es quien viene desde hace meses pensando en poner en escena este clásico de todos los tiempos. El mismo, se mostró muy feliz y conforme luego de filmar el contrato con el actor y no adelanto mas nombres, pero menciono que seguirá esta semana con reuniones hasta completar el elenco.
"Las Brujas de Salem" se estrenara en el Teatro Broadway de la calle corrientes en el 2012. sera Dirigida por Marcelo Cosentino y Producida por Diwan Fucci.


Nota: Ezequiel Castillo

jueves, 11 de agosto de 2011

Marcelo Cosentino Actor - Director

Marcelo Cosentino es un Actor y Director Argentino de gran trayectoria, conocido por trabajos como: Perla Negra (1994),Montaña Rusa (1995),Yago, (2001),Padre Coraje (2004) entre tantos otros.
entres sus trabajos recientes se encuentran:
Swingers (Dramaturgia, Director)
Pirañas.(director)
Poder... se puede (Director)
Closer (Director)
...Codicia (Director)
La sartén por el mango (Actor, Director)
Confesiones del Pene (Actor)
El mes de las novias (Actor).


















jueves, 4 de agosto de 2011

Marcelo Cosentino Director de "Papa Querido"







Papa Querido:
El generador de la situación dramática es el personaje en ausencia del padre. Su muerte ha reunido a los hijos que no se conocían. El personaje del padre es la orientación temática. Deseó para sus hijos la dilucidación de sus propias identidades auténticas y libres. Su postura ácrata lo ha llevado a quitarse la vida y su posición ideológica está presente a través de sus cartas. Como toda situación es un choque de fuerzas donde en los primeros tramos el oponente es Carlos, el hijo médico. Al final todos los hijos muestran el fracaso de sus sueños y sus esperanzas y la situacón se vuelca en una metáfora muy usada en estos días: la del escenario como un espejo que refleja múltiples matices pero con pérdida de identidad emocional.
Con el Libro Origianl de Aída Bortnik, direccion Marcelo Cosentino y la actuación de: Alejandro Fiore, Anabel Cherubito,Mirian Lanzoni y Pablo Yotich.
Debut 19 de agosto Chubut Argentina 2011

martes, 5 de julio de 2011

"Las Brujas de Salem" de Arthur Miller en Buenos Aires



Muy Pronto llega a Buenos Aires, una de las obras mas prestigiosas y sorprendentes de todos los tiempos: “Las Brujas de Salem”. De Arthur Miller.
Marcelo Cosentino será quien se encargara de dirigir este maravilloso espectáculo; Para ello contara con figuras de renombre que todavía no podemos revelar.
La trama es sencilla. Abigail y otras amigas han ido al bosque para realizar un conjuro que les permita saber la causa de la muerte, poco después de nacer, de los siete hijos de una vecina. Descubiertas por el reverendo Parrish, padre de Abigail, inventan mil excusas para no ser acusadas de brujería.
Así, simulan estar todas ellas hechizadas a causa de un encantamiento, del que culpan sucesivamente a gran parte de los habitantes del pueblo. A partir de este momento, mediante la acusación de brujería, todos buscarán satisfacer sus disputas y rencillas con otros vecinos.
Abigail, la cabecilla del grupo de ‘hechizadas’, ha tenido una aventura con el granjero John Proctor, de quién ha sido criada. Enterada la esposa de éste, Elizabeth, la expulsó de la casa. Para vengarse de tal afrenta, la muchacha le envía una muñeca con agujas clavadas simulando que es la granjera la que la está encantando a ella.
Proctor intenta por todos los medios demostrar la inocencia de su esposa. Cuenta ante el tribunal su aventura con Abigail y cómo todo lo que las muchachas están contando y que está conduciendo a mucha gente a la horca es mentira. Pero la perversa hija del reverendo no está dispuesta a rendirse y, así, obliga a una testigo a declarar que Proctor es el diabólico corruptor de todo el pueblo. El granjero y su mujer son encarcelados junto a otras muchas personas del condado.
Finalmente, Abigail huye de Salem, dejando su testimonio en entredicho. El tribunal busca entonces una solución pactada: Proctor debe firmar una confesión de su supuesto satanismo para salvarse. Pero el granjero es un hombre íntegro y se niega.
Sin duda, ésta es la lección que Miller quería dar a sus compatriotas. En un momento en que muchos de ellos confesaban ante el Senado los nombres de otros para salvarse, el dramaturgo defendía el valor de no renunciar a los principios, aunque ello supusiese la condena.
Este es, sin duda, el tema más evidente de la obra. Pero, en ella, aparecen otros. Así –íntimamente ligado con el anterior- se nos muestra el tema del honor. Éste se halla presente a lo largo de toda la obra, pero es, sobre todo, al final, en la persona del valeroso granjero, cuando más se aprecia. Proctor muestra preferencia por morir ajusticiado antes que manchar su nombre delatando falsamente a otras personas y espeta al tribunal: ‘¡Porque es mi nombre! ¡Porque no puedo tener otro en la vida!….¿Cómo puedo vivir sin mi nombre? ¡Les he dado mi alma! ¡Déjenme mi nombre!’.

Otro aspecto temático relevante es la crítica al poder establecido y, más concretamente, a su abuso. El abuso de poder de las autoridades eclesiásticas y civiles es denunciado sin miramientos –otro paralelismo con la era macartista-, haciéndonos ver que los que mandan –aunque los hayamos votado- no pueden gobernar y enjuiciar a los ciudadanos a su antojo, sino que deben respetar a la ciudadanía y rendirle cuentas.
Por otra parte, de entre el gran número de personajes, sobresale la figura –una vez más- del granjero John Proctor. Es, sin duda, un carácter de una pieza. Ha tenido una debilidad con Abigail y ello le reportará tremendas consecuencias. Pero él las sabrá afrontar con dignidad, integridad y honradez, incluso pagando con su vida. Del mismo modo, durante los juicios del macartismo, hubo muchas personas inocentes que, de forma admirable, afrontaron el castigo sin perder su dignidad acusando, a su vez, a otros inocentes.
En suma, nos encontramos ante una obra excelente, cuya variedad y riqueza de significados simbólicos le han otorgado un papel primordial en la historia literaria de Estados Unidos y ha hecho que sea representada en los teatros de todo el mundo, como alegato a favor de la rebelión del hombre ante la tiranía, sea ésta de la ideología que sea.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Clases de teatro a cargo de Marcelo Cosentino



Informamos que Se encuentra abierta la inscripción para sumarse al grupo de alumnos del estudio de teatro de "Marcelo Cosentino 2011".
para mas información envíanos un mail con tu consulta a sequi_castillo@hotmail.com o via facebook a estudio de teatro marcelo cosentino 2011.
El taller es dictado personalmente por Marcelo Coserntino a principiantes y avanzados.
comenzamos la segunda semana de marzo.
cupos limitados.

jueves, 10 de febrero de 2011

"Codicia" de David Mamet dirigida por Marcelo Cosentino.critica del diario "Clarin"





Hombres en pugna
Son, junto con Facundo Arana, Federico Olivera y Oscar Alegre, los protagonistas de "Codicia". La obra, del norteamericano David Mamet, se centra en la feroz competencia laboral en un sistema opresivo. En esta nota, los tres actores hablan de esta ácida pieza y de sus contactos con lo que ocurre en la sociedad argentina. Por: Miguel Frías
La entrevista se hace en pleno campo de batalla: el escenario del Teatro Liceo. Día sin función: en medio del decorado oficinesco hay rastros de la feroz -y asimétrica- lucha por la supervivencia laboral que exhibe Codicia (Glengarry Glen Ross). Pieza que el norteamericano David Mamet escribió a comienzos de los '80 (ver Un clásico...), durante la presidencia del republicano Ronald Reagan. La competencia por encima de cualquier valor, incluidos el placer, la salud mental y la vida: el lado alienante del darwinismo capitalista.

"Me seduce que, a través de estos vendedores que se destruyen entre ellos y se autodestruyen, Mamet nos cuente la enajenación por llegar a un sitio en donde en realidad no hay nada. Un sitio de ignorancia, de vacío, de pobreza, de mediocridad. Ese mundo que también vivimos en la Argentina, sobre todo desde el '76", dice Alejandro Awada, alejado del tono maníaco depresivo de su personaje, un vendedor de terrenos ya en decadencia. Escritorio y biblioratos de por medio, asiente Luis Ziembrowski, su jefe -ventajero, opresor y pusilánime- en la ficción. Y Jorge D'Elía, que hace de comprador de poca personalidad, víctima de la habilidad y el falso encanto de otro de los personajes, interpretado por Facundo Arana.



Cuando los convocaron para hacer "Codicia", ¿qué contacto habían tenido con la obra de Mamet? ¿Habían visto "El precio de la ambición", la versión cinematográfica de "Glengarry..."?

D'Elía: Cuando me mandaron el libro tuve, al principio, mis reservas. Mamet es más un cirujano que un autor dramático. Por su precisión: opera de una manera extraordinaria. La dirección se avocó, por suerte, a trabajar con ese mismo estilo. Después vi la película y me interesó mucho mi papel, porque es un rol que quería transitar, muy distinto a todos los papeles que había hecho antes.

Awada: Yo no vi la película. Y no la voy a ver hasta que termine la obra. Primero, y disculpá la perogrullada, porque es teatro adaptado al cine. Después, porque no quiero que me influya la mirada gringa. Quería, como siempre, hacer mi experiencia, transitar la obra desde la ignorancia, poniendo lo mejor de mí.

Ziembrowski: Vos, Jorge, me ofreciste verla. Pero yo tampoco quise, por lo mismo que Alejandro. Lo que más me interesó al ser convocado fue el elenco, aunque sabía que Mamet iba a estar comprometido con la realidad, que iba a tener una mirada crítica de la socie dad norteamericana. La obra me resultó interesantísima. Tiene temas en común con Arthur Miller, pero Mamet los toca de un modo más contemporáneo y veloz, menos romántico, más coyuntural con la era Reagan.

¿"Muerte de un viajante", de Miller, fue una referencia para hacer "Codicia"?

Awada: A Miller lo quiero y lo respeto muchísimo. No sólo por su calidad como dramaturgo: siempre me llamó la atención que un tipo tan exitoso haya sido tan crítico con la sociedad en la que vivió y triunfó. Mamet, según mi opinión, se alineó en esta corriente.

En muchas obras latinoamericanas, que también se centran en la competencia laboral en asfixiantes oficinas, los personajes parecen ser más conscientes de que son humillados. El último ejemplo es la novela "Recursos humanos", del mexicano Antonio Ortuño, finalista del Premio Herralde 2007. ¿Será que fuera de los Estados Unidos pierde eficacia el "sueño americano"?

Ziembrowski: Es verdad. Los personajes de Codicia se debaten en un doble juego. Por un lado, rechazan el mundo que los oprime; por otro, dependen de él como si fuera una droga y usan artimañas para lograr sus objetivos. Justamente porque creen en el sueño americano, en el fin que justifica los medios: el Cadillac que le ofrecen al que venda más representa eso. A diferencia de ciertos mundos latinoamericanos, en donde se muestra más que nada la enajenación, acá hay una competencia feroz por llegar a algo y "salvarse".



Todos los personajes son hombres. ¿Hay un trasfondo de competencia viril en la competencia comercial?

D'Elía: Creo que no. Que esta obra, hecha por hombres o mujeres, tiene el mismo mensaje.

Awada: No sé qué opinaría Mamet pero, al menos en esta versión, me parece que entre mi personaje (Shelley Levene) y el de Luis (John Williamson) se despierta una competencia para ver quién la tiene más grande.

Ziembrowski: Para mí, es una obra enteramente masculina. Tiene que ver con un mundo de chimpancés, de mostrarse los dientes, de enfrentarse de una forma muy primarios. Acá los conflictos no se resuelven amorosamente, se resuelven en guerra, muy cerca del mundo cadenero de un macho.



¿Participaron en la decisión de mantener los nombres y locaciones orginales, a pesar del lenguaje porteño? En España se ha hecho una versión con nombres españoles...

D'Elía: No me sorprende. Pensemos que en España, por ejemplo, doblan las películas... La decisión de que se mantuvieran los nombres originales fue de Masllorens (uno de los adaptadores) y nosotros, al menos yo, la compartimos.



Al ver "Codicia" pensaba que el ambiente de la televisión, tan voraz con el rating, ofrece premios y castigos que se parecen a los de esta obra. Ustedes, que hicieron TV, ¿se sintieron inmersos en un mundo así?

Awada: Yo no.

D'Elía: Desde que nació hasta hoy, salvo honrosas excepciones, la televisión es muy distinta al teatro o al cine. Por empezar, es un negocio a todas luces. El teatro muchísimas veces no es así...

Awada: El trabajo del actor es mucho más que la televisión.

D'Elía: Es cierto. Sin menospreciarla. Ninguno de nosotros estaría acá arriba si no fuera por la televisión.

Awada: Entonces, le agradezco a la tele, pero el trabajo del actor es mucho más trascendente.

D'Elía: Sí, pero pensaá que nosotros empezamos a hacer esta obra el 4 de enero y ya pasamos los 15.000 espectadores, un éxito objetivo en teatro. Bien. Cuando yo hacía Amo y señor, teníamos unos 6 millones por día. Eso te da la idea de la potencia de la TV.



De hecho, algunos espectadores vendrán acá por Mamet, pero muchos otros lo harán por Facundo Arana o por los personajes televisivos de ustedes...

Ziembrowski: Eso tiene que ver con el tipo de producción, de convocatoria. Hay gente que viene por Mamet; otra, por Arana; otra, por Lalola; otra, por el sex appeal de Jorge D'Elía. Hay un cierto eclecti cismo de público. Pero si trascendemos el límite de la televisión, y nosotros creemos que lo hacemos, le ofrecemos al público algo distinto. Esto no es teatro experimental, pero provocamos sorpresa en el espectador. Y la tele es lo contrario: uno no prende la tele para sorprenderse sino para encontrar más de lo mismo.



En relación a "Codicia", Arana declaró: "Si el teatro es saltar sin red, en realidad son mis compañeros los que saltan sin red y yo salto sobre ellos..."

D'Elía: Quiso decir, brevemente, que hizo menos teatro que alguno de nosotros. Es una delicadeza, una de sus tantas delicadezas, hacia sus compañeros. Además de decir que es un placer trabajar con él, como con el resto, hay un dato que me gustaría resaltar. El personaje de Facundo es rotativo: va a cambiar de intérprete cada tres meses. Esperemos que cuando él deje la obra no se hable de una crisis en el elenco.



¿Qué reacciones inesperadas notaron en el público?

Awada: Sucede algo fuerte e interesante. Hay una mayoría a la que le gusta mucho y algunos que, según me enteré, se van indignados, enojados. No sé qué les disparará. Me gusta que ocurra eso.



¿Qué hubiera ocurrido con esta obra en los '90?

Awada: La hubieran visto ocho. Me da la sensación de que hubiera sido aceptada a partir del '98, no en los primeros años de la década infame. La mayoría creía en las bondades del libremercado.

Ziembrowski: Yo no sé qué hubiera pasado, pero es verdad que la supercompetencia, la flexibilización laboral y la exaltación del mundo totalmente privatizado tienen que ver de un modo muy directo con la esencia de esta obra.

miércoles, 26 de enero de 2011

Poder... se Puede la obra dirigida por Marcelo Cosentino premiada


“Poder se Puede. Uno tiene que estar donde quiere”, obra de Raúl Dayud, con idea original de Mauricio Dayud, que interpretan Facundo Arana y Nicolás Scarpino, con dirección de Marcelo Cosentino, resultó ganadora del Premio Municipal de Cultura “José María Vilches”, que será entregado el lunes 15 de febrero 2010 a las 2en Villa Victoria Ocampo. Mar del plata.
Además, se señala que las propuestas actorales de Facundo Arana y Nicolás Scarpino, con la dirección de Marcelo Cosentino, superan la excelencia profesional para poner en escena modos y técnicas no convencionales que involucran los cuerpos e historias personales en una dinámica poco usual para una puesta en el marco de la temporada de verano.

"PODER SE PUEDE" En defensa de los sueños Nota: Diario Clarin Agosto 2009



Facundo Arana y Nicolás Scarpino ya están recorriendo el país subidos a Poder... se puede, una historia preciosamente imaginada por Mauricio Dayub y escrita con la misma intención por su hermano, Raúl. Con localidades agotadas, el fin de semana debutaron con tres funciones en el Casino Magic de Neuquén, pero los esperan muchos encuentros más.

Poder... se puede es una (o varias) metáfora/s de la vida, de las relaciones humanas, de los miedos, de los abismos con los que nos enfrentamos. Narra el encuentro del viejo alpinista Müller (Arana) y del joven Damián (Scarpino), cuando éste se le acerca en busca de consejos, apenas se entera de que está enfermo de gravedad. Aunque las distancias y diferencias, al principio, serán enormes, con el correr de la historia irán acortándose hasta desaparecer.

En escena, una estructura metálica, una mesa, un par de piedritas, un bastón y una escalera, bastarán para que los personajes vivan todo tipo de aventuras para lograr su ¿última? hazaña: subir una gran montaña. En este punto, la dirección de Marcelo Cosentino logró algo fundamental: que Arana y Scarpino se fundan en sus personajes poniéndoles el cuerpo, la voz y el alma en dosis iguales. En escena, la dupla convence en emoción, en la forma simple del decir, y hasta cantan pequeños pasajes o hacen música con lo que tienen a mano en ese largo transitar que les espera.

Todo lo que suceda mientras tanto, dejará alguna pequeña-gran enseñanza que, lejos de sonar a obviedades o a golpes bajos, serán de esas cosas lindas para guardar en el corazón una vez terminada la función. Que uno debe estar donde quiere estar, que todos tenemos dos vidas: la que soñamos y aquella con la que salimos a la calle todos los días. Que hay que aprender a soltar. Que un escalador nunca abandona a otro... Müller y Damián son aliados, tienen distintas edades y realidades, pero comparten miedos, fantasmas o decepciones. Y no hay ninguno superior al otro: son igualmente vulnerables.

La pasión y el compromiso que Facundo y Nicolás demuestran en escena trasciende el hecho artístico. Además de que $ 10 pesos del valor de cada entrada van directamente a Fundaleu, los propios actores visitan ONG locales que luchan contra el cáncer y concientizan al público al final de la obra. Poder... se puede moviliza algo desde que arranca hasta que termina. Será una experiencia distinta para cada uno: cada cual tiene su propia montaña.

Facundo Arana habla en Perfil sobre el Trabajo de Marcelo Cosentino en Codicia


Ante el estreno de Codicia, Arana adoptó la misma estrategia: dio entrevistas sólo junto al elenco de la pieza escrita por David Mamet en la que trabajará hasta marzo para volver a un set de televisión.

Un villano con fecha de vencimiento anticipado.

“Aquí Facundo se permite hacer un villano. En televisión no le dejan hacer otra cosa, por eso busca los espacios para poder desarrollarse en lo que él eligió: ser actor. Siempre dice que le encantaría hacer unitarios, pero lo convocan para las novelas”, dice Marcelo Cosentino, el director de Codicia, la obra que encabeza Arana por tiempo limitado. El propio Arana habla sobre esa cuestión:

—Mi personaje, Richard Roma, es el triunfador, cueste lo que cueste. Hay una competencia feroz. El ganador de estos cuatro vendedores de bienes raíces se llevará un auto, el segundo un juego de cuchillos y los otros dos serán despedidos. Es la necesidad lo que saca de cada uno su propia codicia.

—En “Visitando al Sr. Green” lo reemplazó Federico Olivera y ahora comparten escenario…

—Cuando tuve que dejar un personaje (Visitando al Sr. Green) le rogué a Federico (Olivera) para que lo tomara. Nos entendemos mucho en la forma de trabajar y cómo encaramos la actuación.

—¿Los personajes son muy diferentes a los que venía interpretando?

—Para mí es un hallazgo y un golpe de suerte muy grande. El hecho de subir a las tablas con este equipo y estar dirigido por Marcelo Cosentino, con quien somos muy amigos, es un lujo. Además el texto de Mamet está escrito de tal forma que se puede hacer de muy diferentes maneras, como comedia, como drama…Creo que Cosentino optó por el más crudo de los puntos de vista. Vi la película después de los ensayos, pero la mirada es diferente
Marcelo Cosentino es ademas de un exelente Actor muy buen Director y esta haciendo que esta obra sea Exelente.

Swingers Segun Marcelo Cosentino y Sebastian Irigo Charla con "La Nacion"




Swingers ¿qué sacrificarías por amor?es la historia de tres parejas en crisis. En la primera, Roco, un cirujano plástico que ronda los 50, y Luz, una joven de 26, deciden comenzar a atravesar nuevas experiencias a partir de un problema personal que conecta a él con la finitud de su vida? y las ganas de ella. En la otra está Ernesto, un empresario superexitoso, casado con María de las Mercedes, que se termina haciendo cargo de una homosexualidad latente que no se atrevía a aceptar. María de las Mercedes lo ayudará en el proceso, y en lugar de romper su pareja juntos deciden incorporar a su relación a un tercero, y luego a otras parejas. La tercera es una pareja joven. Alejandro es un profesor de psicología que está empezando a consolidarse en su profesión y trabaja en una tesis sobre la práctica swinger. Mariana es médica, y si bien en un comienzo se presentan como la pareja más "estándar" de las tres, los conflictos que desata un viaje de ella a San Pablo los llevarán a coincidir en el encuentro swinger con las demás.

A punto de estrenar el próximo sábado en El Cubo, Marcelo Cosentino (autor y director) y Sebastián Irigo (coautor) aseguran que Swingers invita al espectador a observar por el ojo de la cerradura la privacidad de estos personajes. "Estamos echando luz sobre lo más privado, y no me refiero a lo sexual solamente, sino a aquella intimidad que es imposible de mostrar, que no se la contás ni a tu mejor amigo", asegura Cosentino ( Codicia; Closer; Poder se puede; Pirañas ).

Antes de sentarse a escribir, los autores relatan que hicieron un exhaustivo trabajo de investigación y entrevistaron a muchas parejas adeptas a esa práctica -que, a su vez, fueron invitadas a presenciar los ensayos- y a una psicóloga. Incluso visitaron un club swinger para conocer un poco el ambiente. De allí nació esta obra estructurada en tres actos, que hacen foco en tres momentos diferentes que atraviesan esas tres parejas: antes del encuentro swinger; el encuentro propiamente dicho (en clave musical) y el después, cuando ya nada será lo que parecía. "Creo que las sociedades occidentales como la nuestra cada vez profundizan más el voyeurismo. Con las redes sociales como Facebook o Twitter todo el tiempo se trata de mirar, de espiar, de enterarte de qué le pasa al otro, pero sin meterte. Por eso, la manera de empezar a trabajar este tema fue a partir de mirar por el ojo de la cerradura la intimidad de estas parejas, poner el ojo en el lugar que nadie lo permitiría", dice Sebastián Irigo ( Ninfas ).

-¿Qué fue lo que los llevó a escribir sobre la práctica swinger?

M.C.: - Lo primero que tratábamos de entender era cómo estas parejas deciden cruzar ciertos límites. En qué momento exacto se atreven a pegar el salto. Y nos encontramos con que los disparadores son muy comunes a las parejas que no son swingers: es gente como toda la gente.

S.I.: -Nos dimos cuenta de que no es un mundo ni bizarro ni extraordinario ni retorcido. Son parejas como cualquier otra, con hijos, que se levantan a la mañana para trabajar, pero que viven su sexualidad así. No bajamos línea. Lo que hacemos es mirar el trabajo de esas parejas para ir corriendo los límites preestablecidos y así crear su propia estructura, más allá de los estandartes sociales. Y en esa divergencia entre lo que se hace y lo que se quiere hacer para ser uno mismo, ahí es donde nos encontramos.

Entrevista a "Marcelo Cosentino" Director de "Pirañas" y a Carolina Papaleo



Marcelo Cosentino, Director de Pirañas
-¿Cómo fue está última función de Pirañas?
-Bueno por lo general las últimas funciones son muy emotivas y todo lo que vos que no funcionaba funcionó perfecto, además estamos arrancando una gira en estos días a sí que yo estoy muy contento, es una obra que quiero mucho, es un espectáculo de Mamet y con unos actores increíbles.


-¿Cuando arrancan la gira? ¿Tenés algún otro proyecto?
-El 9 de septiembre y estoy por estrenar una obra que se llama "Swingers", la primera que firmo como actor a sí que muy contento con eso y espero que vengan cuando la estrenemos.


-¿Algún proyecto en mente para el año que viene? ¿Puede ser que Pirañas haga temporada en la costa o en Córdoba?
-Puede ser que Pirañas haga gira, todavía no está definido si en la costa o en Punta del Este además Swingers y otro espectáculo que todavía no tenemos cerrado el nombre.


-¿Para cuando tu vuelta a la televisión?
-Por ahora no, estoy dirijiendo mucho, dando clases y por ahora no extraño la tele.

-Vos que sos un director de grandes artistas y un gran actor también ¿cómo ves los escándalos mediáticos que se arman en el ambiente?
-Me parece que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, que los medios y la televisión hay cambiado sustancialmente, me parece que hay que tratar de capturar los nuevos artistas que la gente elige para identificarse y armar espectáculos a partir de eso.


Nota: Evelyn Camino

Entrevista. Carolina Papaleo y Gerardo Romano Protagonizarán “Pirañas”, junto a José María Muscari. La pieza de David Mamet, que cuestiona al mundo del espectáculo, fue éxito en Broadway con Madonna, en 1988. Se estrena el sábado.


PorMarina Zucchi




Para retratar el preludio de la relación con Carolina Papaleo, Gerardo Romano rebobina 18 años, a épocas de Zona de riesgo , en el viejo Canal 13. “Nuestra primera escena de sexo era en un hotel alojamiento lúgubre. Recuerdo haber propuesto que no se hiciera la escena de cama como siempre, vestidos y con la sábana enganchada en la axila. Los convencí y me dijeron Ahora tenés que convencerla a ella.

Entonces me pedí un whisky para relajarme y... del otro lado de la cama ya me esperaba ella desnudita antes de que yo le dijera nada”. La dupla de las memorables “relaciones tortuosas en TV”, debutará el sábado como pareja de teatro en Pirañas , junto a José María Muscari, en el teatro De la Comedia.

Dirigidos por Marcelo Cosentino, el trío actoral le pondrá el cuerpo a un texto de David Mamet que satiriza al mundo del espectáculo. Y lo pinta descarnadamente. Una pieza que entre sus anzuelos tiene el antecedente de haber subido a escena en Broadway con la mismísima Madonna como protagonista.

El señuelo local tiene que ver con el encuentro de tres actores que aterrizan de realidades laborales teatrales bien diversas: la ex heroína de Una voz en el teléfono sorprendió este verano con su adhesión al clan del millonario Ricardo Fort (quien montó la obra Fortuna ). Romano, en cambio, venía de En la cama , dirigido justamente por el fecundo Muscari, que entre autoría, dirección y actuación, colecciona más títulos que años (ver La hora de un nuevo desafío ).

El cuento que vuelve a reunirlos profundiza en la vida del señor Gold (Romano, no casualmente el señor “Oro”), un productor exitoso de “tanques” cinematográficos. Su negocio seguirá sobre rieles de la mano de Charlie Charlie Fox (Muscari), un discípulo que le traerá al actor del momento para fabricar la enésima película taquillera. Pero una secretaria cuestionadora (Karen, Papaleo) a la que Gold intentará seducir los hará repensar la relación del show business y el verdadero sentido del arte.

“El arte poco importa en el espectáculo”, se lee en la sinopsis de la gacetilla de prensa. ¿Esto se ajusta a la realidad local o es demasiado pesimista la apreciación? Romano : Es la realidad. El pesimismo es un estado de ánimo subjetivo que poco tiene que ver con la realidad. El arte ha importado poco siempre. Le ha molestado al poder siempre. Pero el arte es la única respuesta seria al poder. No se realiza como mero entretenimiento sino para desnudar los conflictos fundamentales del ser humano.

Hablás de poder y arte. ¿Y el espectáculo y el arte qué grado de relación considerás que tienen? Romano: El espectáculo está ligado al entretenimiento. En esta historia hay una hombre maduro que ha tenido mucho éxito y puede elegir qué cosas decir a través del cine. Quizás, el entretener al público toda la vida, el estupidizarlo hasta morir, ésa sea su posibilidad para perpetuar el poder. Yo tuve el maravilloso placer de tener una abuela que me llevó al cine de los cinco a los quince años. Cines donde se daban tres películas. Eso da un cálculo de unos 1.500 títulos. No se veía más que cine norteamericano: cine del imperio bélico comunicacional. Y aprendí sobre un fenómeno: siempre se siguen contando las mismas historias.

Papaleo : No me parece que arte y espectáculo nunca puedan ir de la mano. Quizá sería más preciso establecer qué es arte, pero eso es otro debate. Este espectáculo, por ejemplo, no deja de ser un negocio, más allá del mensaje en el escenario. Pareciera que si hacés algo para ganar dinero, eso invalida que hagas arte.

En la historia, ¿el productor de la obra subestima al público? Romano: Sin duda. Dice que el público no quiere tener un espíritu crítico. Que el público quiere ver siempre la misma película para elegir no pensar. Y que su función es dar eso que ellos quieren.

Papaleo: Mamet te lleva a un proceso de reflexión constante. Mi personaje plantea el por qué no poder filmar otras cosas. El discurso de la obra es que la muerte igual va a ocurrir, que no podemos evitarla y lo que tenemos que hacer es una transformación. Todo el tiempo nos transformamos en algo nuevo.

Romano: A pesar de que este productor llegó a lo más alto, entiende que igual se va a morir. Y tiene esa angustia propia del ser humano. Esa angustia de que somos los únicos seres de la creación que tenemos conciencia de ese dato y sin embargo seguimos, tenemos hijos, amamos, apostamos. Quizás en eso radique nuestra grandeza.

¿Considerás que hay muchos Gold dando vueltas por el espectáculo argentino? Romano: Sólo hay Gold. Ese es el rol del programador. Un artista es otra cosa. Es quien tiene una mirada sobre el mundo y lo quiere cambiar. Ni los actores somos artistas, somos intérpretes. Los actores no somos ni siquiera creadores. Algunos pueden ser artistas si tienen una mirada sobre el poder. Pero son pocos. Pepe Soriano, Miguel Angel Solá, Ricardo Darín, Raúl Rizzo, Federico Luppi... y alguno más.

Carolina, qué te llevó a aceptar la propuesta teatral de Ricardo Fort. ¿Fue transgresión o primó lo económico? Papaleo: Yo no soy prejuiciosa. Como la mirada de los demás no me interesa, hago lo que me entusiasma y me divierte en el momento.Cuando se habló de lo que me tentó, más allá de lo económico, es que yo estuviera planteada como la figura de la obra. Se habló en octubre. Otro momento. Hubiera sido diferente si la oferta hubiera venido hoy ... Estamos de tránsito en la vida y soy partidaria de hacer las cosas que quiero en el momento.

La sala del teatro donde conversan está invadida por hombres arremangados que perforan y martillan en velocidad, inmersos en una música infernal que podría dejar sordo a cualquiera. Pero la pareja de Zona de riesgo sabe abstraerse. Como si pudieran meterse en el túnel del tiempo y remitirse a épocas de ese tránsito televisivo compartido en programas de los años ochenta como Vínculos , Crisis y Alta comedia . En los últimos años, se reencontraron en PH y Doble venganza y -según Romano- en “pálidas telenovelas de la tarde” ( Se dice amor , La ley del amor ).

¿Perpetuarán esas “relaciones perturbadoras y perversas” que supieron encarnar en la pantalla? Ya lo decía ella en viejas entrevistas: sus personajes terminan temiéndole a los personajes de él. Ahora, al fin, parece ser a la inversa. “El siempre componía a personas poderosas, muy energéticas y violentas. Hacía perradas. Pero ahora es distinto. Acá el que hace un planteo de seducción es él, pero en definitiva, es mi personaje el que termina tomando el mando del vínculo”. Una revancha que demandó 20 años.